Este viernes 14 de octubre la URJC volvió a sorprender por sus "discutibles" medidas de seguridad contra la celebración de botellones dentro del campus.
Poco antes de las 9 de la mañana las dos puertas principales del recinto universitario estaban bloqueadas por miembros de seguridad de la universidad, que para sorpresa de muchos, impedían el paso de alumnos, profesores, e incluso personal administrativo. Para poder acceder a su rutina habitual de estudio, los alumnos debían mostrar su carnet universitario, además de hacer visible el contenido de las mochilas y bolsos para confirmar que no llevaban bebidas alcohólicas ( a las 9 de la mañana). Esta rutina fue aplicada tanto a los alumnos que iban andando como a los que accedían con el coche tras una retención del tráfico que afectó también a los conductores que circulaban cerca del acceso a la universidad.
Muchos de los alumnos mostraban su indignación mediante quejas e insultos a los cuerpos de seguridad, quienes respondían con la frase: "nosotros sólo somos unos mandaos".
La principal consecuencia, además del terrible atasco que se formó, fue que la mayoría de alumnos y profesores llegaron con un considerable retraso a sus aulas correspondientes; eso los que consiguieron entrar, ya que muchos alumnos de primer curso no pudieron acceder por no poseer aún carnet universitario.
A pesar de que al parecer nadie sabe de quién fue esta precipitada decisión, probablemente se lo piense dos veces antes de volver a prohibir la entrada a una universidad pública, ya que los alumnos no piensan pasar por alto este asunto y tomarán varias medidas, entre ellas la de una reclamación colectiva para exigir responsabilidades y que la situación no se vuelva a repetir.
Fuentes complementarias:
http://www.vavel.com/sociedad/15192-sobre-la-indignacion-en-la-rey-juan-carlos.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario